Un blackout o apagón nacional ocurre cuando el sistema eléctrico de un país o región sufre una interrupción total, dejando sin energía a todos los usuarios conectados a la red.
En la República Dominicana, el sistema eléctrico está interconectado mediante líneas de transmisión que distribuyen la energía desde las plantas generadoras hasta los hogares y empresas.

Si una falla afecta una línea crítica o varias unidades de generación al mismo tiempo, el desequilibrio puede ser tan grande que el sistema se apaga completamente para evitar daños mayores.
El término blackout no se limita solo a cortes masivos: también puede referirse a pérdidas parciales de voltaje o desconexiones automáticas que impiden la estabilidad de la red.
El proceso suele iniciar con una falla localizada —por ejemplo, una línea de transmisión que se sobrecalienta o una planta que sale repentinamente del sistema—. Cuando esto sucede, otras unidades deben compensar la carga perdida. Si no lo logran, el sistema entra en un estado de inestabilidad.
Ese fenómeno provoca lo que los ingenieros llaman «disparo en cascada»: una desconexión automática en cadena de plantas generadoras y subestaciones para proteger los equipos. En segundos, la frecuencia eléctrica cae por debajo de los niveles seguros y se apaga todo el sistema.